miércoles, 29 de agosto de 2018

Todos los veranos del mundo - Mónica Gutiérrez


Con Todos los veranos del mundo damos por concluida la primera temporada de Lecturas Simultáneas en #SoyYincanera. Está claro que tanto el inicio de la misma como el final han sido memorables, sin olvidar que en el camino hemos leídos libros que son auténticas joyas, que nos han hecho debatir, emocionarnos, ilusionarnos y sufrir con la maldad humana en todas sus versiones, porque aunque somos en esencia amantes de la novela negra y criminal, no hacemos ascos a ningún género, como ha sido el caso de esta novela, una sorpresa inesperada que ha hecho nuestras delicias y, en particular las mías.


Todos los veranos del mundo ha sido mi primer acercamiento a la prosa de Mónica Gutiérrez y ahora tengo muy claro que seguiré de cerca su andadura literaria, porque he agradecido enormemente que esta historia llegase a mis manos y poder disfrutarla, porque me ha parecido divertida por momentos, dadas algunas situaciones que se plantean a lo largo de la trama, pero también sensible. Tremendamente sensible. La prosa es exquisita; de hecho, en la novela hay muchas referencias a otros escritores y sus obras y se aprecia el enorme bagaje literario que posee la autora, porque nada es gratuito. Pero, como lectora, quiero destacar que, a medida que iba leyendo, no podía despegarme del libro, del mismo modo que esa sensación de armonía que encontré al abrir la novela y que no me abandonó hasta pasados unos días de su lectura.

Datos técnicos


Título: Todos los veranos del mundo
Autora: Mónica Gutiérrez
Editorial: Roca
Páginas: 320
Fecha de publicación: 05 de julio de 2018
ISBN: 9788417092924



La autora:
Mónica Gutiérrez nació y vive en Barcelona. Es licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y en Historia por la Universitat de Barcelona (UB). Apasionada lectora, escribe novela, relatos y poesía. En la actualidad compagina la escritura de ficción con la docencia y suele charlar de literatura con buenos amigos en su blog. Debutó en el mundo de la publicación con Cuéntame una noctalia, y las buenas críticas de Un hotel en ninguna parte, su segunda novela, han mantenido a la autora durante más de un año en la lista de los más vendidos de Amazon. El noviembre de Kate (2016) fue su primera novela con Roca Editorial.

Sinopsis
Helena, decidida a casarse en Serralles, el pueblo de todos sus veranos de infancia, regresa a la casa de sus padres para preparar la boda y reencontrarse con sus hermanos y sobrinos. Un lugar sin sorpresas, hasta que Helena tropieza con Marc, un buen amigo al que había perdido de vista durante muchos años, y la vida en el pueblo deja de ser tranquila.
Quizás sea el momento de refugiarse en la nueva librería con un té y galletas, o acostumbrarse a los excéntricos alumnos de su madre y a las terribles ausencias. Quizá sea tiempo de respuestas, de cambios y vendimia. Tiempo de dejar atrás todo lastre y aprender al fin a salir volando.

Los personajes:
Helena es una joven abogada que lleva conviviendo con su novio, juez de profesión, varios años; llevan una convivencia, plácida y rutinaria, acorde con el carácter de ambos y los trabajos que desarrollan.


Jofre, el prometido de Helena, es uno de los jueces más jóvenes de la Audiencia Provincial de lo Civil de Barcelona, un hombre serio, responsable, predecible y volcado en su trabajo.
Marc Saugrés, vecino de Serralles hasta que con 14 años sus padres le enviaron a estudiar a Inglaterra; Marc fue el amigo inseparable con el que Helena pasaba los largos días de sus vacaciones estivales, pero desde entonces no han vuelto a verse.
Silvia, es la hermana menor de Helena, ecologista, peleona y activa militante de Greenpeace. Aunque las dos hermanas tienen un carácter muy distinto, Silvia es el pepito grillo de Helena
Xavier, es el hermano mayor de Helena, escritor de éxito. De los tres hermanos, él es el más divertido y cariñoso, pero ahora está atravesando una difícil situación personal desde que Lucia, su mujer, le dejó.  Xabier y sus dos hijos Anna y Miquel, ya adolescentes, están en Serralles para acompañar a Helena en su boda.

Escenarios:
La acción transcurre durante los últimos días del mes de agosto en Serralles, un pequeño pueblo de ficción, ubicado al pie de los Pirineos. Allí se encuentra la vivienda familiar en la que pasaban las vacaciones de verano y donde ahora vive la madre de Helena desde que se quedó viuda. Un pueblo en el que el tiempo se ha detenido y, aparentemente, todo permanece igual a como ella lo recuerda.


 Mi opinión:
Helena, la protagonista de esta historia, vuelve a Serralles para organizar su boda con Jofre, que se celebrará en unas semanas. No ha sido fácil, porque desde que murió su padre, un par de años antes, no se ha sentido capaz de volver al lugar donde había sido tan feliz en su compañía. Allí se reencontrará con su familia: su madre, sus dos hermanos y los dos hijos de uno de ellos. También será el momento de volver a ver a todos los habitantes de ese pequeño pueblo del Pirineo donde vivió parte de su infancia y adolescencia y que todavía permanece igual que lo recuerda.


Helena, que no soporta los cambios porque ella es más de rutinas y de tenerlo todo controlado, nada más llegar se da de bruces con la primera sorpresa: la vivienda familiar ahora es una especie de castillo moderno, almenas incluidas. Pero eso no es todo, ya que en cuanto traspasa la renovada puerta de acceso, ahora de cristal, se da cuenta de que ha entrado en una escuela de cocina rural para turistas en donde su madre, junto con algunas de sus amigas, imparten talleres de cocina.  Esta será la primera de las sorpresas, pero no la única, que irá descubriendo. Porque el pueblo también ha cambiado, se han abierto nuevos negocios, como la nueva librería-biblioteca llamada “La biblioteca voladora” regentada por un dueño ciertamente extravagante y con un sentido comercial muy particular. Por no hablar de la floristería del pueblo, cuyo dueño también tiene su aquel.
La novela, narrada en primera persona, está estructurada en 22 capítulos, que no van numerados sino titulados.  La lectura es ágil y amena. Como no me gusta etiquetar no voy a entrar en si es más feelgood (ese tipo de novelas que se escriben para hacerte sentir bien porque llevan implícitas un mensaje positivo) que romántica o viceversa.

Conclusión:
Una novela simpática, que se lee en dos tirones y que te transporta a esos años de feliz infancia, cuando el calendario marcaba el final del curso escolar y que deja sensación de placidez y una sonrisa en la cara durante varios días, porque todos añoramos ese “Serralles” en nuestras vidas.  Una novela que no me importaría volver a leer. Y por último os dejo con esta gran reflexión que encontramos en la novela:

Esta reseña participa en la iniciativa :



12 comentarios:

  1. Jo, me estáis dando una envidia muy grande con este libro; lástima no haber podido apuntarme a la lectura conjunta. A ver si me lo leo un día de estos, que en otra reseña he leído algo de un vikingo de dos metros y me da que va a ser el dueño de la floristería, jajajajaja.

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  2. Ha sido una lectura maravillosa para rematar el verano. Justo lo que yo necesitaba, por ejemplo. Coincido plenamente en las sensaciones que describes, porque es lo que yo he sentido tambien. Bss

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  3. Me ha encantado y leer tu reseña me ah hecho volver a leerla, besotes, una gran primera parte de Soy Yinvcanera

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  4. No, creo que nadie nos importaría volver a Serrales, ¿verdad? Una novela tierna y deliciosa.
    Besotes!!!

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  5. Que un libro dibuje una sonrisa en tu cara durante varios días ya es un gran logro. Sólo por eso merece ser leído de cuando en cuando. Es mi segundo libro de Mónica y seguro que repetiré. Un beso.

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  6. Has dado en el clavo, los cambio que quiera o no transforman a una obsesa del control y es que hay lugares, creo que todos tenemos alguno, en el que no nos queda otra que ser nosotros mismos. Gran reseña amiga. Un beso.

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  7. Hola. El personaje de Helena me gustó mucho, al igual que el resto de la familia. Me encantó esa unión que poco a poco resurgió entre ellos. Felicidades por la reseña. Besos.

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  8. Tienes razón en que ha sido una novela muy fácil de leer, me recuerda muchas cosas a mi vida en el pueblo cuando pasaba allí mis veranos. Maravillosa novela. Un beso

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  9. Sin luegar a dudas, la novela ha sido todo un acierto. Nos ha venido de lujo un poco de sensibilidad para paliar tanta maldad como hemos visto en otras lecturas no tan amables. En esta, en particular, los personajes son determinantes y nos ayudan a volver a aquellas pequeñas cosas que nos hacen ser conscientes de que aunque la felicidad plena no existí, si hay momentos irrenunciables por los que merece la pena vivir.

    Un beso.

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  10. Me ha parecido una novela dulce en que los recuerdos de la niñez, son el tesoro más grande que poseemos. También me he estrenado con la autora y visto lo visto, no pienso perderla de vista.

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  11. Ángeles, mil gracias por participar en la lectura simultánea y por esta reseña tan positiva y optimista (¡una reseña feelgood!). Me encantan las citas que has escogido y que digas que no te importaría volverla a leer, es que un poquito de feelgood siempre viene bien, ¿verdad? un beso y gracias.

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  12. Buena reseña y está claro que tengo que leerme este libro. Despues de tantos comentarios positivos me entran muchas ganas.

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