martes, 17 de agosto de 2021

Donde haya tinieblas - Manuel Ríos San Martín

No os podéis imaginar la ilusión que me hizo que desde el grupo #SoyYincanera me propusieran participar en la Lectura Simultánea de Donde haya tinieblas la última novela de Manuel Ríos San Martín, al que conocí en su debut literario con Círculos, una novela distópica que me hizo aproximarme a un género del que apenas había leído nada y que me encantó.

Y la ilusión, más allá del encanto que viene acompañado de disfrutar de una historia que me sorprendió, venía acompañada por el recuerdo de la actitud del autor mientras comentábamos en Twitter las “lindezas” con las que nos topábamos en la novela y por lo mal que nos lo hacía pasar Shultheiss, el protagonista. Aunque bueno, quien dice mal, dice mejor que bien, por esas cosas que tiene la ficción. ¿Volvería a repetirse ahora esa sensación? 

Pues os contesto inmediatamente: Ha sido mejor todavía, porque en esta ocasión el protagonista daba pie a muchas situaciones divertidas, que el autor alimentaba con sus comentarios, sin dejar de lado el que la trama era, como poco, impactante y atractiva como pocas. 


Título: Donde haya tinieblas

Autor: Manuel Ríos San Martín

Núm. de páginas: 526

Editorial: PLANETA

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta

ISBN: 9788408243144


Solo un asesino en serie en tiempos de Instagram hará que dos policías se pongan de acuerdo: él, un boomer chapado a la antigua; ella, una milenial con ganas de cambiar el mundo

Una modelo de diecisiete años a la que le falta el ombligo desaparece en Madrid. Los inspectores Martínez y Pieldelobo se hacen cargo de la investigación, pero chocan desde el primer momento. Él es un padre cincuentón y caótico, tierno pero mordaz y un tanto anticuado; ella, una milenial combativa, inteligente y feminista.

Mientras recorren por España lugares misteriosos y templos en apariencia tranquilos, surgen dos hipótesis para desenmascarar a un asesino en serie: o la mafia rusa está detrás de una red de prostitución de lujo o hay un psicópata religioso que pretende enmendarle la plana al mismo Dios.

Este thriller plantea una reflexión irónica sobre la intolerancia, la dicotomía entre pecado y belleza, entre misericordia y castigo, y las relaciones entre el hombre y la mujer como dos seres destinados a entenderse desde el principio de los tiempos.


Manuel Ríos San Martín (1965) es licenciado en Ciencias de la Información y ha trabajado en importantes productoras de televisión como Globomedia, BocaBoca y Diagonal, en las que ha ejercido de productor ejecutivo, director o guionista. Ha participado, entre otras, en Colegio Mayor, Médico de familia, Menudo es mi padre, Más que amigos, Compañeros, Mis adorables vecinos, Soy el Solitario, Raphael, Rescatando a Sara, Historias robadas y Sin identidad. Ha dirigido un largometraje, No te fallaré, y ha colaborado en la escritura de los guiones de Amigos... y Maradona, la mano de Dios. Ha coordinado y coescrito el libro El guion para series de televisión, publicado por el Instituto de RTVE. También es autor de las novelas Círculos y La huella del mal, que ha sido traducida al italiano y está siendo adaptada a la televisión como una serie de ocho capítulos por el mismo Ríos San Martín junto a Victoria Dal Vera y la productora LAZONA.

Bibliografía

Donde haya tinieblas - 2021 - Editorial Planeta

La huella del mal - 2020 - Booket

Pack TC La huella del mal + Los príncipes de la prehistoria - 2019 - Editorial Planeta

La huella del mal - 2019 - Editorial Planeta

Círculos – 2017 – Suma

Aunque la trama comienza en Madrid y es allí donde la UDEV (Unidad de Delincuencia Especializada y Violencia) tiene su sede, los escenarios fundamentales de la novela están localizados en tres enclaves diferentes:

Fuente del Arco: Un pequeño pueblecito de la provincia de Badajoz, que linda prácticamente con la provincia de Sevilla y las estribaciones de Sierra Morena, puesto que en una ermita que se haya a poco más de siete kilómetros de la localidad, la de la Virgen del Ara ha aparecido el cuerpo sin vida de Karolina Mederev. Las descripciones del pueblo son someras, también las de Llerena, donde se encuentra el juzgado al que pertenece la localidad y que será el que se encargue del procedimiento que se abrirá como consecuencia del hallazgo del cadáver de la modelo rusa, pero no así las de la ermita, que son una gozada y no solo porque está situado en un paraje de indudable belleza, sino porque el templo, construido a finales del siglo XIV o principios del XV, es una preciosidad.

Como la inmensa mayoría de las ermitas, consta de una única nave, cubierta con la típica bóveda de cañón con la que se acostumbra cubrir los espacios cuadrangulares. En su fachada sur se puede apreciar una arquería mudéjar y una de las puertas de acceso al templo, aunque lo más interesante está en su interior, al menos para el caso que nos ocupa. Martínez nos lo descubre al detalle y a través de sus palabras podemos disfrutar de la espectacularidad de los frescos que decoran su bóveda. Estos muestran escenas del Génesis y han llegado a compararlos con los del Vaticano, motivo por el que la ermita, declarada Bien de Interés Cultural ha recibido el sobrenombre de “la Capilla Sixtina Extremeña”.

Jaca, donde se encuentra el Real Monasterio de San Juan de la Peña, un lugar legendario (porque para entender su origen, tendríamos que remontarnos a la leyenda del joven Voto, un noble zaragozano al que se le atribuye su fundación.) y espectacular por su singular emplazamiento, además de considerarse la cuna del reino de Aragón. Descubrirlo a través de los ojos de Martínez es toda una experiencia, donde el punto álgido de la misma transcurre cuando descubre los capiteles que coronan cada una de las columnas del claustro, en particular algunos que recrean la creación de Adán y Eva, el pecado original o, más interesante todavía, el castigo de Adán y Eva, donde se puede ver a Adán arando la tierra con un par de bueyes, a Eva hilando, mientras Caín y Abel hacen ofrendas al señor. También aparece la serpiente enroscada en un arbusto.

Oñate, donde se encuentra el Santuario de Aránzazu, patrona de Guipúzcoa. Situado en un paraje de excepcional belleza, que fácilmente podemos intuir gracias a la narración que nos hace Martínez mientras se acercan al lugar viajando a través de una estrecha carretera sin arcén y cubierta de nieve, entre montes y oquedades, arroyos, acantilados y sierras. Destaca del conjunto monasterial, tan impactante como compacto y sobrio, la impresionante fachada y torre de la basílica, que se encuentra justo encima de la antigua, reconvertida en cripta. La entrada, situada en un nivel inferior, se hace a través de una escalinata y es en la nave central, donde se aprecia el gigantesco retablo que cierra el ábside y donde se aloja la talla original de la virgen de Aránzazu, donde encuentran el tercer cadáver colocado de la misma manera que el de la modelo rusa, encima del altar. 

Muchos son los personajes que transitan por este libro, bien porque al tratarse de una novela policíaca, nos encontraremos con distintos miembros del Cuerpo Nacional de Policía, en particular los que trabajan junto a los protagonistas en la UDEV, como el comisario Trashorras, Romera o Enrique Castejón, alias Bigdata, bien porque además de las víctimas y su entorno, también hay unos cuantos sospechosos de los crímenes de los que vamos a ser testigos. Así que como no puedo detenerme en todos, daré unas breves pinceladas de aquellos que más me han llamado la atención:

Juan Martínez:  Inspector y protagonista de la novela. Entrado en la cincuentena, es padre de tres hijos. A pesar de los años que lleva en el Cuerpo, todavía es de los que se ilusionan pensando en que su esfuerzo puede ayudar a conseguir una sociedad más justa, libre de delincuentes y cada día acude a su despacho con ganas renovadas para conseguirlo. 

Tiene una forma de pensar peculiar y se afana por adaptarse a los nuevos tiempos, a pesar de que la educación recibida y sus vivencia personales le hagan parecer algo anticuado de cada a los compañeros más jóvenes.

Nuria Pieldelobo: Coprotagonista junto al inspector Martínez de esta novela. Tiene aproximadamente treinta años, una cabeza muy bien amueblada y un físico espectacular. 

Pertenece a esa generación preparadísima en todos los sentidos y como feminista tiene que bregar a diario con los posos (y los que no lo son) de ese machismo soterrado que a menudo amenaza volver a aflorar y ensuciarlo todo.

Karolina Mederev: Modelo e influencer rusa, joven y una auténtica beldad. Desapareció de la noche (o más bien de la tarde) a la mañana sin que nadie se diese cuenta de nada, para aparecer días más tarde asesinada y abandonada en una ermita de la provincia de Badajoz.

Marcelo El Muñequín: Asistente de la influencer, es un joven de poco más de veinte años, que debe su alias a su buen gusto en el vestir y a su apariencia en general, aunque sea un poco bajo de estatura.

Masha Klimov: Madre de la modelo, es una mujer todavía muy atractiva, muy desenvuelta y difícil de domeñar, pero que parece algo oscura, quizás por la dureza que aparenta tener.

Don Sebastián (aunque para el inspector habría que llamarle Donsebastián): Es el sacerdote encargado de la ermita de la Virgen del Ara. Para lo joven que es, parece mentira lo anticuados que resultan sus postulados acerca de la religión.


Todos los personajes están descritos de manera admirable por Martínez, que va dejando perlas de cada uno de ellos a lo largo de la narración y, para hacérnoslo más fácil, acostumbra a apodarlos, para que nos sea más fácil recordarles si nos pasa como a él, que tiene problemas a la hora de recordar los nombres. 

La novela, narrada en primera persona por el inspector Martínez, se presenta en tapa dura con sobrecubierta. Consta de 107 capítulos, hasta llegar a los agradecimientos y está estructurada en seis partes:

Parte I: Pecado.

Parte II: Culpa.

Parte III: Tentación.

Parte IV: Castigo.

Parte V: Alianza.

Parte VI: Misericordia.

Todas ellas vienen acompañadas de una cita del Génesis en clara alusión a su contenido. 

Donde haya tinieblas es una de las mejores novelas que he leído este año, pues lo tiene todo: una trama absorbente, que no te da tregua, pues a una investigación desesperada, porque los detectives siempre parece que llegan tarde a todos los crímenes y con pocas pistas para revolverlos, se une un sentido del humor que ayudaba a relajar tanto horror. 

Porque, a su vez, tiene unos protagonistas memorables en su antagonismo que, siendo tan dispares, no ves el momento en que puedan llevar a buen puerto el trabajo tan arduo al que se enfrentan y, sin embargo, lo hacen. Y tanto ellos como el resto del elenco están perfectamente detallados, cargados de humanidad excepto algún rara avis, que también los hay, en lo que se refiere a humanidad, claro está. 

Los diálogos son para enmarcar, frescos y naturales y las descripciones exquisitas. Eso me ha permitido devorar la novela sin enterarme y sufrir al final porque pocas veces he disfrutado tanto.




jueves, 8 de julio de 2021

La última paloma - Men Marías

Nuevamente el grupo de lectura #SoyYincanera, con la colaboración de la editorial Planeta, nos ha ofrecido la oportunidad de participar en la lectura simultánea de la novela La última paloma, de la que hasta ahora era para mí una autora desconocida: Men Marías y que con este libro se ha convertido en una “imperdible”. 


Un thriller sobrecogedor en el que la autora nos acerca al presente y pasado de una ciudad aparentemente deslumbrante para descubrir a un asesino y los motivos por los que éste es capaz de matar. 




Autora: Men María

Título: La última paloma

Núm.  de páginas: 539

Editorial: Editorial Planeta

Presentación: Tapa dura con sobrecubierta

ISBN: 978-84-08-24230-7

Fecha de lanzamiento: 12/05/2021

 


Frente a la base naval de Rota, tras el cordón policial que acordona la brutal escena, un grupo de vecinos clama que se haga justicia: el cuerpo de la joven Diana Buffet yace salvajemente mutilado y con unas enormes alas cosidas a su espalda.

Ni las cámaras ni el helicóptero de vigilancia de la base han captado una sola imagen que pueda servir a la investigación; algo incomprensible.

La sargento Patria Santiago sabe que el asesino va a volver a matar, pero nadie la cree, ni siquiera el cabo Sacha Santos -a quien le gustaría ser algo más que su compañero-, porque al igual que piensa el resto de Rota, Patria ha convivido con el dolor demasiado tiempo como para ser de fiar.

Una sola pista, la investigación que Diana estaba haciendo sobre la base, y su relación con la desaparición de una joven hace sesenta años, cuando los americanos llegaron a Rota, parecen ser los únicos hilos de los que tirar.

Sólo quien conoce el dolor puede enfrentarse a un crimen tan macabro. 


Men Marías (Granada, 1989) se licenció en Derecho y ejerció la abogacía desde los veintitrés años, especializándose en el sector mercantil. Debutó como escritora con la obra Pukata, pescados y mariscos, que fue galardonada con el Premio de Novela Carmen Martín Gaite 2017 y un accésit en el Premio Torrente Ballester 2017. En el género del cuento, ostenta un total de 28 menciones de ganadora y finalista en diferentes certámenes literarios españoles e internacionales. Además, es tutora de técnica literaria, novela negra y poesía en su ciudad.
 


La historia tiene lugar en Rota, un pueblo de Cádiz. En la novela podemos conocer la ciudad en dos épocas diferentes: durante los primeros años del establecimiento de los militares en la Base naval y en la época actual.


En el mes de septiembre del año 1953, se firmaron los Acuerdos de Amistad Hispano-norteamericanos (Pactos de Madrid) y como consecuencia de ellos de decidió instalar una serie de bases militares en el territorio español, entre las que destaca a base militar de Rota, situada en un terreno de 23 km² entre la Villa de Rota y El Puerto de Santamaría (en menor medida), en la provincia de Cádiz.

Ese año la villa de Rota, con poco más de diez mil habitantes, era una ciudad principalmente dedicada a la mayetería  -un tipo de agricultura tradicional basada en el minifundio-. Para la construcción de la base militar fueron expropiadas de forma forzosa las tierras que estaban dedicadas al cultivo prometiéndoles a sus propietarios una indemnización mísera, que incluso no llegaron a recibir.  A algunos mayetos les ofrecieron nuevas tierras en una pedanía jerezana -Nueva Jarilla- y se vieron obligados a abandonar sus casas y sus huertas, mientras que otros se buscaron la vida como buenamente pudieron.  

Con la llegada de los soldados americanos a Rota en el año  1956, la economía de la villa dio un cambio radical y pasó de ser un pueblo con las calles sin asfaltar a convertirse en una ciudad al servicio de la base militar.


Los militares estadounidenses que llegaron a la base tenían una gran capacidad económica, comparada con la de la España de esos años, lo que llevó a muchos de ellos a cometer grandes excesos, amparados por la permisividad y porque en la localidad no existía ni policía que pusiese freno a sus desmanes.

En la base los militares podían disfrutar de todo tipo de comodidades, electrodomésticos, coches y un largo etcétera, mientras que los lugareños no podían ni  imaginarse que existieran. Por poner algún ejemplo, el primer autocine que se instaló en Europa se estableció allí. También tenían supermercados en los que podían comprar sus comidas americanas a precios ventajosos para los residentes, pues estaban exentos del pago de impuestos.

En la villa se instalaron un gran número de prostitutas, que daban servicio a los militares de la base. Para los marines estadounidenses poner un pie fuera de base significaba libertad absoluta, lo que llevó a muchos de ellos a cometer muchos excesos. Mientras tanto, los habitantes de la villa que tenían hijas les prohibían a estas salir a la calle en cuando un barco asomaba por la bahía en dirección al puerto militar.

Eso sí, en determinadas fechas especiales o cuando se celebraban acontecimientos relevantes, como el 4 de julio (día de la independencia norteamericana) o durante la fiesta de Halloween, la población civil tenía permitido el acceso a la base para asistir a los actos militares mediante invitación.

La casa de Mongoli. La mansión se construyó entre 1940/50 y se edificó junto a la verja que separa Rota de la base naval. Su propietario, León de Carranza, la utilizaba para pasar allí los veranos hasta que dejo de ir.  En la casa solo vivía un guardes, al que llamaban Mongoli y de ello le viene el nombre.  Sus dimensiones, su aislamiento, su abandono y la vegetación que la rodeaba contribuyó a crear una leyenda en la que se decía que en ella habitaba un fantasma al que llamaban La Tarara.  En este edificio apareció el cadáver de Diana Buffett, salvajemente mutilado.

La Mala madre Es uno de los locales más populares del pueblo y donde todos los parroquianos se conocen. En el interior hay dos espacios diferenciados: uno es la barra, donde se acomodan las parejas y las pandillas de mediana edad y el otro, la zona en la que se ubicaban las cinco mesas, es donde se acomodan los ancianos. Aparte está la la terraza, decorada con ocho barriles con taburetes y, un poco más alejado y debajo de un cartel en el que Fortu -el propietario- recomienda remedios caseros para diferentes males, hay otro barril más, el que Patria y Sacha suelen ocupar cuando acuden allí. 


Aunque es una novela coral, con un elenco importante, el peso de la narración lo llevan los personajes femeninos.  Mujeres cuya vida da un giro radical en un momento determinado y que tienen que tomar decisiones que cambiaran sus vidas; mujeres que señalan y mujeres que son señaladas; mujeres que sufren violencias de todo tipo y sobre todo de género. 




Y, sobresaliendo entre todas ellas esta nuestra protagonista: la Sargento Patria Santiago, una mujer que desde niña ha sufrido la peor de las violencias, de la que aún no se ha recuperado. Pero a pesar de ello, y quizás por ello, cuando se la conoce es un personaje que no puede dejar indiferente a nadie.

Otro de los protagonistas, en este caso masculino, es el Cabo mayor Sacha Santos. Sacha se enamoró de Patria cuando llegó a Rota, pero las circunstancias les separaron, aunque quizás no tanto como él cree…

Diana Buffett es la joven de 19 años que aparece asesinada en la casa Mongoli.  Estaba estudiando el primer año de periodismo en la Universidad de Cádiz, donde vive con sus padres, pero los veranos los pasa con sus abuelos Berta y William, de casi de 80 años, propietarios de la pizzería Genaro, y también hace prácticas en el periódico local.  Diana ha tenido acceso a una información y, valiéndose de su trabajo como becaria en el periódico local inicia por su cuenta y riesgo una investigación, ya que quiere conocer lo que sucedió con una joven que desapareció sesenta años atrás en Rota.

Otro personaje muy peculiar es el teniente Quintana, el jefe de Patria y Sacha.  Quintana tenía una hija que murió en un accidente de tráfico cuando tenía seis años. Como consecuencia –o a propósito- de ello, su mujer le abandonó y, desde entonces, su mayor interés recae en su perro, un cocker spaniel al que llama Macarrón y al que cuida con dedicación y esmero para luego presentarlo a todas las exposiciones caninas que se celebran. 

La novela, presentada en tapa dura con sobrecubierta, está estructurada en tres partes. La primera titulada: La paloma, la segunda parte, tituladas Las palomas y la tercera parte, titulada: El niño.  Con un total de 76 capítulos y una nota de la autora en la que incluye los agradecimientos.

La historia, cuando transcurre en la actualidad, está narrada, en primera persona con las voces de Patria y de Sacha (principalmente), pero cuando la acción nos lleva al pasado, a través de flashbacks, utiliza un narrador omnisciente. 

En mi opinión, la novela tiene, sobre todo, tres puntos fuertes: el ritmo, los personajes y el escenario.  

Es un thriller de solemnidad con un ritmo vertiginoso y con una agilidad que te engancha desde la primera hasta la última página. 

En cuanto a los personajes, decir que son potentes sería quedarme en la espuma del mar, porque realmente me han parecido fascinantes -para bien o para mal- y poseedores todos ellos de una personalidad que no deja indiferente a nadie. 

Los protagonistas en particular, aunque no creo que sea fácil, deberían amortizarse en otras novelas. 

Con respecto al escenario elegido, aunque a alguien pueda parecerle ficticio por su puntito de exotismo, es más real que todas las cosas, con sus calles, sus iglesias, sus monumentos, su base naval, su historia, sus misterios porque ¡hasta la casa Mongoli, con sus leyendas, existe! 

Esta reseña participa en la iniciativa #YincanaCriminal 2021:


En el apartado Made in Spain: La acción transcurre en un ambiente rural

jueves, 17 de junio de 2021

Pastores del mal - Félix García Hernán


Nuevamente la iniciativa #SoyYincanera, de la que formo parte, me ha ofrecido la oportunidad participar en la lectura simultánea de la novela: Pastores del mal, de Félix García Hernán



Félix García Hernán, no es una novedad en esta iniciativa, ya tuvimos ocasión de leer y comentar su anterior y exitoso libro, Cava dos fosas, por lo que estaba esperando con muchas ganas la publicación de esta nueva novela, en la que me he vuelto a encontrar con viejos conocidos.

   



Título: Pastores del mal

Autor: Félix García Hernán

Editorial:  EDITORIAL ALREVES, S.L.

Presentación: Tapa blanda 

Número de páginas:  383

ISBN 978-84-17847-61-6



Cuando el padre Damián Isún cambió de postura para acomodarse en su cama, el corazón le dio un vuelco al palpar, bajo la colcha, el cuerpo desnudo y sin vida de uno de sus pupilos. ¿Cómo había llegado allí? El pánico se apoderó de él y acudió a su antiguo discípulo, mosén Estanis, en busca de ayuda y refugio.

El mosén no dudó en contactar con el comisario Javier Gallardo, que aunque se había retirado hacía poco del servicio, nunca podría olvidar que le debía su vida al religioso. Así, junto al ahora inspector jefe Raúl Olaya, Gallardo intentará demostrar la inocencia del padre Damián.

Juntos descubrirán una poderosa organización internacional cuya voracidad desmedida destroza y utiliza a cientos de niños y entre cuyos dirigentes se hallan destacados miembros de la banca, la política, las finanzas o la Iglesia.

Con una prosa arrolladora, directa y sin artificios, pero absolutamente adictiva, Félix García Hernán maneja, con la precisión de un relojero, o mejor, de un cirujano, una trama que nos llevará, sin un respiro, de Barcelona a Roma, Nueva York, París o Wisconsin, y lo confirma como un narrador especialmente dotado para novelas donde lo social y la denuncia conviven con la acción más vertiginosa.  




Félix García Hernán (Madrid, 1955) cursó Derecho en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, pero es, por vocación, hotelero. Desde sus inicios como botones, todavía adolescente, ha recorrido todos los peldaños de su profesión hasta llegar a dirigir en Madrid establecimientos tan emblemáticos como el hotel Urban, el Villa Real o el Only You. Desde el 2004 al 2012 perteneció al consejo de administración de la prestigiosa asociación Small Luxury Hotels of the World.

Desde la infancia es un lector compulsivo y amante de la música clásica y del cine.

Además de Cava dos fosas (Alrevés, 2020) y Pastores del mal (Alrevés 2021), ha escrito las novelas Tras el telón, un thriller ambientado en el mundo de la ópera; Delfines de plata, que dentro de una trama de novela negra se sumerge en el particular microcosmo de los hoteles de lujo, y El límite oscuro, donde dibuja un descarnado fresco de uno de los mayores males que asolan nuestra sociedad actual: la corrupción.

 


Javier Gallardo, al que ya conocí en la novela Cava dos fosas, es protagonista indiscutible de esta novela.  Gallardo es uno de los policías más respetados de la profesión, sus casos se estudian en las escuelas de criminología.  Ahora está retirado y desencantado de la profesión; renunció a su puesto como comisario principal del Cuerpo Nacional de Policía y pasa su tiempo escribiendo una novela.




Raul Olaya, es un joven y prometedor Inspector jefe del Cuerpo Nacional de Policía. Tiene 30 años y fue subordinado de Javier Gallardo. Entre ambos había ido cuajando una amistad que en los últimos dos años se ha hecho muy fuerte.

El Padre Damián Isún, es, a sus 50 años, un hombre vital, apuesto, encantador y sobre todo entregado a su labor docente en un colegio religioso de Barcelona del que además es director del coro. Sin embargo, desde hace un tiempo y por primera vez en su vida, le falta la fe. Esa fe que siempre le acompañó, sin fisuras y ahora siente que ese Dios al que había dedicado su vida ya no está a su lado.

Mosen Estanis, es un cura de Taüll y varias pedanías más. Conoció a Javier Gallardo durante la estancia de éste en ese lugar, unos meses antes. Y, cuando se entera de los problemas en los que se ha visto envuelto su mentor, el padre Damian Isún, no duda en pedir ayuda a Gallardo, al creer totalmente en la inocencia de su amigo.

El obispo Dawkins, ya había cumplido los cincuenta, pero conservaba un elegante porte. Junto a su socio, Andrew Peterson, pusieron en marcha un entramado de empresas a nivel internacional que se dedica al tráfico y abuso de menores y del que formaban parte pederastas y pedófilos de todo el mundo, aunque el acceso es restringido está compuesto, principalmente, por millonarios o personas con mucha influencia. 

  


La novela, presentada en tapa blanda con solapas, está narrada en tercera persona. Está estructurada de una forma muy tradicional: una pequeña introducción, 49 capítulos -numerados en romano- un epílogo y la sección de agradecimientos. Los capítulos son cortos y su lectura, a pesar de describir unas situaciones espeluznantes y de una dureza extrema, es muy dinámica.

 


Como comenté anteriormente, esta es la segunda novela que leo del autor, y aunque la primera de ellas, Cava dos fosas me gustó mucho, en esta segunda lectura el autor me ha hecho vibrar… la novela me ha producido fuertes y durísimas sensaciones. 

La pederastia y la pedofilia son aberraciones que todos sabemos que existen, por supuesto, pero que, al verlas así descritas, te remueven la conciencia y las entrañas.  A estos hechos que, desgraciadamente, aparecen en los informativos periódicamente, no les damos la importancia que realmente deberíamos darles y si no a las pruebas me remito, porque ahí siguen. 




Lo duro, lo desquiciantes, es que en esta novela se riza el rizo al presentar una poderosa trama internacional encabezada por unos seres que han convertido esta perversión en un boyante negocio, que se sustenta mediante influencias de importantes hombres de negocios, políticos, hombres de la iglesia que ponen a su servicio las instituciones de que representan cada uno de ellos unos niveles inimaginables y no tienen ningún reparo en recurrir a chantajes, violencia, asesinatos para salvaguardar una aberración a la que además han convertido en un negocio.




La novela está escrita con un lenguaje directo y a veces descarnado. La una trama está muy bien urdida, ya que Félix García Hernán es un experto en crear investigaciones laberínticas que te dejan sin aliento potenciadas con unos personajes poliédricos y tan bien trabajados, que consigue consigue que algunos de ellos te enamoran y aborrezcas a otros, sin paliativos y desde el primer momento.




Esta reseña participa en la iniciativa:


En el apartado: La corrupción es el tema dominante 



viernes, 4 de junio de 2021

Incluso la muerte miente - Julio César Cano

Nuevamente el grupo de lectura #SoyYincanera, con la colaboración de la editorial Maeva, nos ha ofrecido la oportunidad de participar en la lectura simultánea de la última novela publicada por Julio César Cano, titulada Incluso la muerte miente.

Julio Cesar Cano y su enigmático inspector Bartolomé Monfort nos introducen en las vidas de unos protagonistas de esos que nos dejan tocados, muy tocados.  Pero eso lo desarrollaré más adelante, ahora empezamos como siempre, por el principio. 




Título: Incluso la muerte miente

Autor: Julio César Cano

Editorial: Maeva Noir

Presentación: Rustica con solapa

Páginas: 417

ISBN: 978-84-18184-40-6






Julio César Cano (1965, Capellades, Barcelona) empezó a escribir después de trabajar durante años como músico y mánager de grupos. Es conocido, sobre todo, por su serie del emblemático inspector Monfort, ambientada en Castellón, donde el autor vive actualmente con su familia. Incluso la muerte miente es el quinto caso después de Asesinato en la plaza de la Farola, Mañana, si Dios y el diablo quieren, Ojalá estuvieras aquí y Flores muertas.



La perturbadora confesión de un pirómano es el eje central del quinto caso de la serie del inspector Monfort, ambientado en Castellón.

El reencuentro en Castellón de tres amigos que fueron juntos al colegio propiciará que asomen fantasmas que creían sepultados para siempre y secretos que jamás deberían desvelarse. Ana es tanatoesteticista, «maquilladora de muertos», tal como prefiere denominar su profesión; Rubén vive de rentas, pero ha arruinado su existencia por culpa de los vicios; y Álex ha vuelto de Santiago de Compostela para, supuestamente, poner en marcha un proyecto teatral.  Cuando hallan el cadáver de un hombre en una discoteca del centro de la ciudad, que han incendiado para borrar las huellas del crimen, se disparan todas las alarmas de la policía. Por otro lado, todos en el equipo del comisario Romerales están muy preocupados por la extraña ausencia del inspector Monfort, que lleva demasiado tiempo sin dar señales de vida. 


La acción se desarrolla principalmente en Castellón, ciudad por la que el autor nos pasea por sus calles y monumentos más emblemáticos:

El Teatro Principal de Castellón, que sirve como motivo ilustrativo de la portada de esta novela, fue inaugurado en el año 1894, con su imponente fachada de corte neoclásico y su famoso telón de boca, una de las mayores joyas de la ciudad.

La plaza de la Paz, en la que se ubica un bello kiosco modernista que en la actualidad se ha reconvertido en un bar con una bulliciosa terraza.

El hotel Mindoro, lugar en el que se aloja el inspector, ubicado en el centro de la ciudad y a pocos metros del Teatro Principal y el kiosco de la plaza de la Paz, un enclave dotado de historia.

También nos pasea por las inmediaciones de Peñiscola, concretamente en la Sierra de Irta. Las descripciones de ese paraje que me han enamorado y, desde luego, me han recordado que tengo que volver a esa zona y visitarla detenidamente.


Pero si ha habido un lugar que me ha impresionado como ningún otro, ese ha sido el de Les Useres, un pequeño municipio situado en la comarca de l’Alcalatén por una tradición que data del siglo XIV y que todavía pervive en la actualidad, celebrándose anualmente el último viernes del mes de abril. Se trata de “El Camí dels Pelegrins de les Useres”, una peregrinación de 35 kilómetros compuesta por trece hombres, vestidos todos ellos con túnicas azules, y elegidos por los vecinos del pueblo mediante un complicado proceso de selección que se hace en riguroso silencio, excepto por las melodías tradicionales que entonan un grupo de cantores. Comienza en el pueblo para finalizar en el santuario de Sant Joan de Penyagolosa, situado en el Parque Natural del mismo nombre. Al paso de la misma, los lugareños acicalan y embellecen el camino con flores y hojas verdes. Está narrado con tal delicadeza que la descripción destila encanto y misticismo a partes iguales.

Además de estos parajes, también nos ofrece pequeñas pinceladas de las ciudades de Teruel y Santiago de Compostela:

De Teruel, nos describe las torres de El Salvador y de San Martín, de estilo mudéjar aragonés, aunque ya aparecen rasgos góticos y nos permite conocer la hermosa y trágica leyenda de amor que, según cuentan, fue motivo de su construcción. También conoceremos una de las obras de ingeniería más importantes de España: el viaducto viejo, que fue proyectado por el ingeniero Fernando Hué, en 1929.

De Santiago de Compostela, nos hace maravillosa descripción de la ciudad -poesía pura-, como para coger el primer medio de transporte y plantarse allí.

 


Muchos son los personajes que anidan en esta novela, aunque la mayoría son secundarios. Sin embargo, dejando al margen que se trata de una novela policíaca y son unos cuantos los agentes que intervienen en la investigación y que todos ellos están perfectamente perfilados al final de la novela, el resto del “reparto” se distingue por tratarse de un grupo de perdedores, inadaptados sociales por distintos motivos que no han sabido canalizar sus sentimientos, circunstancias o vivencias. De todos ellos, destaca uno sobre el resto, un pirómano que desde el inicio de la novela nos va dejando su impronta a modo de diario y en el que, a medida que avanza la historia, nos la va haciendo más dolorosa por la crueldad de sus actos.
 


Es una novela de tamaño medio, de poco más de cuatrocientas páginas; estructurada en veintiún capítulos, que llevan como título el día en que se narra la acción.  Una trama que comienza el 18 de junio de 2008 y acaba el 14 de julio de ese mismo año. Obviamente encontramos en el argumento saltos al pasado que nos explican situaciones y circunstancias vividas y que nos ayudan a “entender” los motivos del comportamiento de los protagonistas.

Antes de empezar el primer capítulo, en cursiva, un narrador en primera persona pone voz a un pirómano en lo que parece ser un diario. En él nos va relatando como descubrió el placer que sentía al provocar los incendios y sus motivaciones. En capítulos posteriores continua esta narración, pero ya al final de cada uno de ellos.   La novela tiene un ritmo muy ágil y fluido y está contada por un narrador omnisciente.

Además, la editorial nos ofrece el plano de los escenarios de la novela, una pequeña introducción en la que se nos explica la tradicional procesión que todos los años, el último viernes del mes de abril llevan a cabo Els Pelegrins, en el pueblo de Les Useres (Castellón).

Asimismo, al final de la novela el autor, nos ofrece una relación de la Banda sonora de la novela, ya que a lo largo de la misma Julio César Cano va aderezando muchas de las circunstancias en las que se ven sumidos los personajes con una variedad de títulos de lo más sugerente y oportunos. Una delicia.

También al final de la obra nos encontramos con una nota del autor, en la que éste que nos explica cómo surgió la idea de la novela, los agradecimientos y por último una breve pero importante descripción de los principales protagonistas. 


Incluso la muerte miente es la quinta novela de la serie literaria protagonizada por el inspector Monfort, la primera fue Asesinato en la plaza de la Farola a las que siguieron, Mañana, si Dios y el diablo quieren, Ojalá estuvieras aquí y Flores muertas.

Aunque lo ideal es empezar las series por la primera, en este caso, como las historias narradas son autoconclusivas y los personajes están muy bien contextualizados -ya os comenté anteriormente que se ha incluido la descripción de los principales personajes- los libros se pueden leer indistintamente sin reparar en el orden, aunque desde luego yo prefiero siempre leerlas desde el principio.

De la pluma de Julio César Cano nos sumergimos en una historia brutal, una historia muy dura que nos habla de venganzas, complejos, acoso escolar, drogas, etc.  En ella se cruzan diversas tramas y lo que en un principio parece un ajuste de cuentas por un asunto de drogas, página a página va derivando en un quilombo de difícil o más bien casi imposible solución para finalmente confluir todas ellas gracias a la profesionalidad, entrega y capacidad de deducción del Inspector Monfort y sus compañeros, en uno de los casos más difíciles que nos podemos imaginar, en la que afloran la maldad y la perversión de la que hacen gala algunos de los personajes que, impulsados por sus mentes enfermas, sacan lo peor de ellos mismos.

La novela esta cimentada en la intriga más tradicional, con un ritmo muy fluido, unos personajes coherentes, reales y creíbles.  Las descripciones de los escenarios, tanto de edificios como paisajes, ciudades o de tradiciones como la de la peregrinación de Els Pelegrins de Les Useres, etc.  que se mencionan en la novela son un verdadero lujo y despiertan las ganas de visitarlos o incluso, aunque los conozcas, volver para vivirlos como el autor los vive. Y, por último, mención especial para las referencias gastronómicas y musicales acompañantes habituales de esta saga y que completan una narración espectacular.

Reflexión: algunas veces da lo mismo que las personas sean altas, guapas, feas, ricos, inteligentes o lerdos, Dios los cría y ellos se juntan y ya que saco a pasear al refranero, también se puede aplicar ese que decía mi abuelo: tiran más dos tetas que dos carretas. 

Esta reseña participa en la inicitiva #YincanaCriminal 2021


En el apartado: La acción transcurre en cualquier ciudad española, excepto Barcelona o Madrid